Es el primer ecosistema totalmente cerrado; un mundo en miniatura completo y autosuficiente integrado en una bola de cristal. Fácilmente manejable, una ecosfera ovalada es un elemento de aprendizaje que nos proporciona información interesante acerca de la vida en nuestro planeta, así como una muestra de la tecnología para la futura exploración del espacio cedida por la NASA.